Cuando medito en las razones inciertas de mi vida extraña por demás, llena de especulaciones, sueños sin cumplir, melancolías añejas, sentidos sin dirección, caminos sin rumbos y destinos sin vías, me da luz a preguntar, porque tengo que vivir lo que no conozco, y porque tengo que sentir lo que no debo, ciertamente he pensado en ti como el lucero inalcanzable, listo para salir al lugar perdido.
Donde te encuentro sino me dejas buscarte, como te enseño lo que no quieres aprender, que tengo que decir para que quieras escucharme, y es que un susurro de tu aliento en este inagotable silencio me permitiría respirar.
La eternidad no es tan atractiva si tengo que callar lo que siento, pues de que me sirve estar sin tu mirar…
Cuando pienso en ti, moribundo, sin ánimo y sin fuerzas, me resigno y sigo caminando sin querer viviendo en esta tristeza sin final.
Seguiré pensando en ti, te esperare una vida si es posible, por que en mis sueños vives tú.
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