Me siento sobre un banco
Y sólo me dejo llevar
Mi mente está difusa
No se inclina a pensar.
Sólo en dejarse llevar
Por el profundo azul del cielo
Rompiendo mis preocupaciones en un momento
Simplemente disfrutando de mirar.
El blanco algodonado de las nubes
Apreciando como lentamente se mueven
Deleitándome en la belleza de la creación
En los momentos que en mi no hay acción.
Simplemente, existo, me pierdo
En un delicioso letargo
En un momento que raras veces tengo
Cuando la brisa pasa por mis dedos.
Las angustias de mi pecho salen
Las lágrimas por mi rostro corren
Mi alma se limpia
Mi cuerpo reposa…
Se me olvidan los pesares
En mi ser surge esperanza
Y mi mente se abre
Reconociendo miles de posibilidades.
Cada día es una oportunidad
Cada piedra en el camino un aprendizaje más
En la vida todo pasa por un motivo
Y me siento feliz sólo porque vivo.
Trato de no mirar tras de mi
El pasado es un lugar en el que estuve
Pero al que no puedo volver
Por eso me fijo sólo en seguir…
Seguir viviendo, seguir amando, tocando corazones
Dejando en este mundo mi huella
Que espero perdure
Más allá de mi existencia.
Francisco A. Núñez
